viernes, 23 de mayo de 2008

Tarde..

-La última parada del tren señorita, le dijo el señor de la boletería, esta es la última...
Después de una tarde llena de sensaciones y ansias, miles de trenes...miles de paradas esperando que él se baje de algún tren con una maleta llena de pétalos de rosas, una sonrisa pintada en su rostro y un par de lágrimas de cocodrilo resvalando de sus nítidos ojos...
Nueve horas sentada en aquel banco vació, rodeada de hojas de otoño...con su vestido arrugado por el viento, y el corazón...su corazón frió y perdido.
El tren se aproximaba a lo lejos... el último tren...ella se levanto de aquel banco con los brazos preparados para abrazar pero solo una corriente de aire bajo de él cuando la puerta se abrió...
solo una corriente de aire bajo por los escalones, y llego a ella...despeino su pelo flameante y le golpeo la cara como una cachetada que la hacia despertar de ese sueño, esa ilusión del que jamas despertaba...
Desilusionada y sin mas que hacer allí, partió de la estación antes de que sus ojos se humedecieran, y salio tan apurada, que olvido sus alas, dentro de la maleta, que estaba bajo el banco que durante las ultimas nueve horas, se había convertido en su cable a tierra.
dando pasos de hormiga...comienzo a caminar por las calles bacías y otra vez lo mismo..preparase para estar sola...
Con cada paso podía sentir como su corazón empezaba a quebrarse en mil pedazos, y ese vacío que solo se siente cuando ya no sientes nada...
De repente un silbido, desde lejos, hizo que ella se volteara para notar que venia de la vieja estación...un hombre con sombrero negro y un saco hasta los talones, traía su maleta, la que había olvidado bajo el banco...
-señorita, esto es suyo...lo encontré bajo el banco donde siempre me siento a observar las estrellas...y el señor de la boletería me dijo que usted era la ultima en irse de aquí.
-lo olvide, gracias...no se que hubiera hecho sin ellas...
-ellas?
-mis alas, siempre las llevo conmigo...dentro de esta maleta
-le gusta volar...
-a veces vuelo
-me gustaría salir a volar con usted algún dia...jaja...si no le molesta..., dijo él, estirando su mano...acaricio su frió rostro, la miro a los ojos, luego saco de su bolsillo, un papelito blanco, todo arrugado, y se lo dio...sonrió unos instantes y comienzo a caminar.
boleto valido para arribar al tren
hora de salida_ 15:30
hora de llegada_ 12:45
02/04
después de leer el papel que el le dejo...lo dio vuelta...y con letra desprolija en lápiz decía:
-a veces vuelo...y cuando el tren arribo a la estación, olvide despertarme a tiempo, para bajar de el y darte un abrazo para que contemos juntos, los latidos de nuestro corazón.


desde aquel día, ella ya no esta sola...
aprendió que los pajaros, no vuelan si no es en bandadas...
y que a veces...vale la pena esperar...
aunque creamos que es demasiado tarde...

sábado, 3 de mayo de 2008

Experiencia

Pequeña: cuando alguna contrariedad asome a tu mente, recurre a tu amiga la ilusión, y, pídele el bálsamo de un beso dulce o una ardiente ternura, recogida en horas amenas de lírico amor primero.
Ellos restañaran los sinsabores que tejió tu inquieto despertar, de florida adolescencia.
Cuando veas que todo es mentira...que todo es irreal; habrás aprendido que en la vida todo tiene la importancia...!, la importancia que "uno" le dio; comprobándolo , con el correr de los años, en que el tiempo mismo se encargue de destruir asperezas torturantes para tu vida temprana, del lírico amor primero.
Esta experiencia que restó alegrías a tu preciosa vida, es posible, que la recuerdes casi sonriendo, condenándote a ti mismo...por no saber esperar...Y despídete de los dorados ayeres o tu corazón, jamas aprenderá a amar el presente.

JUAN SIN MIEDO