lunes, 10 de septiembre de 2007

no me olvides

Te estaré observando desde las nubes, esas fueron tus palabras antes de marcharte, en ese momento, tus ojos parecían hundirse detrás de tus lágrimas, y esas manos...tan frías, no querían soltarme. No me olvides, dijiste sonriendo con esfuerzo, y luego tus débiles ojos se cerraron.Tu cuerpo permaneció intacto y congelado sobre el suelo, pero tu alma ya no estaba ahí, una parte de ella golpeaba a la puerta de mi corazón ansiosa, y la otra parte se había comprado unos boletos para viajar en el tren de las nubes, llevando unas alas en la mochila y algunos recuerdos.
Paso mucho tiempo...y comprendi que jamas te olvidaría, los días se convirtieron en años, las promesas en tesoros escondidos bajo la tierra, y tus besos, fueron reemplazados por dos caramelos después de la cena, para no quitarle la dulzura a mis noches de soledad.
Detrás de mi casa hay un enorme árbol, que me recuerda a ti, siempre firme e intacto, con un par de arrugas en la corteza, que con cada primavera florece y sus hojas se hacen mas coloridas, como solías hacerlo tu.
Mis lágrimas se han petrificado y las he convertido en sonrisas que pesan de vez en cuando, cada vez que no encuentro una razón para sonreír.Simplemente vivo, y trato de abrir los ojos, de mantenerlos abiertos.
Sigo buscando algo, que aún no se bien que es, pero, de todos modos, se que lo encontrare algún día, y tu vas a ser testigo de ese encuentro...
Mi reflejo se opaca cada vez que el espejo me atrapa, y a veces parece que estas a mi lado, que tus manos se estiran desde donde sea que estés, y llegan a mi, para abrazarme fuerte, y no dejar que nada me pase.
Tu perfume flota por el aire, y a veces me pongo feliz cuando voy por la calle y otra persona usa el mismo que usabas tu, y lo reconozco, y empiezo a recordar, y a recordarte.
Se que siempre solías sacarle los pétalos a las margaritas, diciendo un "me quiere o no me quiere"...después de lo que vivimos, entendí dos cosas, la primera, es que te quiero mas que a mi vida, porque mi vida...eras tu, y la segunda que en el amor, no hay que quitarle los pétalos a las margaritas sino ponérselos y construir día a día, un inmenso jardín de flores que crezcan cada primavera y se vuelvan mas coloridas, como solías hacerlo tu, como solía hacerlo yo... cuando tu estabas cerca...